
A L.·.G.·.D.·.G.·.A.·.D.·.U. ·.
Nació
en la ciudad de Barcelona el 6 de marzo de 1877, en la Ronda de Sant Antoni Nº
57 Tienda, hijo de Pablo Escudé, ebanista natural de Igualada (provincia de
Barcelona), y de María-Ana Nadal, natural de Olot
(Girona). Fueron sus abuelos Mariano Escudé Vidal y María Baliu
Ycart, naturales de Igualada, y José Nadal Hostench y María Pasqual Llorens, naturales de Olot. Su
nombre completo, tal como quedó inscripto en el Registro Civil de Barcelona,
era José Pablo Joaquín Escudé y Nadal.
Sus
arraigos igualadino y olotí se remontan a tiempos
inmemoriales. Por la rama Escudé pueden rastrearse hasta el casamiento entre Jaume Escuder (hijo de Pau Escuder, campesino, y María
Ángeles Carabsó) y Paula Biosca
(hija de Joseph Biosca y María Cendra), el 24 de
diciembre de 1775. Por las ramas Biosca, Vidal y Baliu se remontan hasta el establecimiento de los archivos
parroquiales de Santa María de Igualada, a principios del siglo XVI. Asimismo,
por sus antepasados Nadal, Pasqual, Hostench y Llorens sus orígenes
pueden rastrearse hasta la fundación de los archivos de Sant
Esteve d’Olot, también a
principios del siglo XVI. Por la rama Ycart provenían
de la vecina Vilafranca del Penedès
(provincia de Barcelona).
De
niño, José fue llevado a Buenos Aires por sus padres. A los dieciocho años se
enroló como voluntario español en la guerra de Cuba y zarpó hacia las colonias
caribeñas. Fue herido gravemente en acciones militares y pasó a la
administración civil. En la “Sección Fomento: Obras Públicas” de la Guía
Oficial General de Puerto Rico de 1897 figura como “Don José Escudé,
Delineante 2º”. Reincorporado al cuerpo de voluntarios, en 1998 sufrió el sitio
de Santiago de Cuba. Fue condecorado tres veces con la Cruz de Plata al mérito
militar.
Después
de aquella derrota que significó el fin del último imperio español y el
comienzo del imperio norteamericano, regresó a España con el resto de las
tropas licenciadas. Pasó un tiempo con parientes y luego regresó a la
Argentina, donde siguió dedicado al dibujo mientras se formaba como contador,
el oficio con que posteriormente se ganaría el sustento.
El
29 de diciembre de 1911, a los 34 años, casó
en San Miguel de Tucumán con Inés Cuello,
menor de 18 años de edad, hija de Marcial Cuello y
de Rosa Avellaneda. Se naturalizó argentino con posterioridad al nacimiento de
sus cinco hijos, hacia 1926, obteniendo la matrícula Nº
3.571.979 (D.M. 57, oficina enroladora
Tucumán).
Impulsado
por su hermano menor Juan
Escudé, ingresó a la vida política en las filas del partido Defensa
Provincial Bandera Blanca, que fuera una escisión del viejo Partido Liberal. En
1939 fue electo diputado provincial. Su carrera política fue interrumpida con
el golpe de Estado que sufrió la Argentina en 1943.
En
1945 fue electo presidente de la Sociedad Española de Socorros Mutuos y
Beneficencia de San Miguel de Tucumán, cargo que ejerció hasta 1949, siendo
reelegido en 1947. Durante su gestión se tramitó el cambio de estatutos
impuesto por el gobierno peronista, que convirtió a la antigua Sociedad en la
actual Asociación Española de Socorros Mutuos y Beneficencia. Falleció en Ezeiza, Provincia de Buenos Aires, el 26 de noviembre de
1962.
José
Escudé tuvo por hijos a José Pablo, Ana Rosa, Amalia Dora, Eduardo Augusto y Juan Carlos Escudé. Sus
dos hijas mujeres permanecieron solteras. José Pablo nació el 19 de noviembre
de 1912 y casó en Tucumán el 11 de septiembre de 1937 con Hortensia Margarita Picón. Tuvo por hijos a: Margarita Inés (Maggie, c.c. Víctor Guerrero);
María Silvia (Mariquita, viuda de Ramón Vicente,
Rosario de la Frontera, Provincia de Salta); Ricardo José (c.c.
Susana Müller); Amalia Cesarína
(c.c. Antonio Rigazzio);
Beatriz Eugenia (c.c. Héctor Mirra); Gustavo Adolfo (c.c. Marta Rojas) y Ana Rosa (c.c.
Ramón García).
Por
su parte, Eduardo Augusto y Juan Carlos Escudé tienen columnas independientes
en este sitio, donde se registran los datos sobre su descendencia.
Masón,
José Escudé fue recordado por Alcibíades Lappas en su
clásico libro La Masonería Argentina a través de sus hombres (publicado
por la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones en 1958, 1966 y
2000). En la p. 196 dice:
“ESCUDÉ,
JOSÉ (1877- ) - Nació en Barcelona y
vino muy joven al país, donde realizó sus estudios. A los 18 años se alistó
como voluntario para la guerra de Cuba, donde se destacó mereciendo tres veces
la Cruz de Plata por mérito militar. De regresó a la Argentina, se inició en
1901 en la Logia Unión Justa Nº 351. En 1903 se
incorporó a la Logia Mariano Moreno Nº 201, la que
presidió. En 1905 fue uno de los fundadores de la Logia G. Bruno Nº 252.”
También
es recordado por Alberto Sarramone en su Cataluña
y los catalanes del Plata (Ed. Biblos Azul, 2004), en una entrada de la p. 173 que dice:
“ESCUDÉ,
José (Barcelona, 1877- s. XX) – Inmigrante desde muy joven en la Argentina, con
importante actuación en la masonería”.
Averiguaciones
posteriores nos permitieron comprobar que la entonces Augusta y Respetable
Logia Unión Justa, en la que según Lappas se inició,
funcionaba en el Valle de Buenos Aires pero pertenecía por aquel tiempo al
Serenísimo Gran Oriente Español con el número 257.
Las
logias españolas del Valle de Buenos Aires trabajaban en un templo italiano
ubicado en el número 48 de la calle Río Bamba. Según la información provista
por Lappas, sería allí donde José Escudé fue sometido
al rito de iniciación en los secretos de la francmasonería universal, en 1901.
Este dato es discutible, sin embargo, ya que en 1903 firmaba documentos
masónicos como “V.·.H.·.”, lo que significaría
que a dos años de haberse iniciado, ya era o había sido presidente de alguna
logia, lo que es improbable. Es posible, por lo tanto, que su iniciación se
haya producido en fecha anterior a la señalada por Lappas,
quizás en Catalunya, después de su licenciamiento
como voluntario de Buenos Aires en la guerra de Cuba.
Debajo
de su rúbrica Escudé agregaba el vocablo “Paz”. Este puede haber sido su nombre
simbólico en la masonería. No sería extraño, tratándose de un joven e idealista
veterano de guerra, que había sido herido gravemente en Cuba y que había visto
caer a amigos y enemigos en circunstancias infernales.
Por
lo demás, la por entonces Augusta y Respetable Logia Mariano Moreno 28 Nº 201, a la que José Escudé pasó en 1903 y de la que
eventualmente fuera Venerable Maestro, formaba parte de una de las obediencias
masónicas locales, el Gran Oriente Argentino del Rito Azul. Esta era la
potencia en cuya fundación intervino Carlos Pellegrini,
que desconocía los grados del filosofismo. Finalmente, la Logia Giordano Bruno Nº 252, de la que
Escudé fuera uno de los fundadores, operaba en la localidad de Lynch, Provincia de Buenos Aires.
Al
casarse y trasladarse a Tucumán, José Escudé “entró en sueños”, como se dice en
la masonería cuando un hermano deja de estar activo sin apartarse formalmente
de la Orden. No obstante, creyéndolo difunto, Alcibíades Lappas
le honró incluyéndolo en su obra sobre los grandes masones de la Argentina. Su
nieto Carlos Escudé también le rindió homenaje al iniciarse en 2005 en Unión
Justa 257 Nº 351, la misma logia en que lo hiciera su
abuelo 104 años antes.
Con
el ánimo de rescatar un elemento de su afable personalidad, recordamos el
trabalenguas catalán tradicional que Don José solía usar como expresión de
asombro:
¡Setze jutges d'un jutjat mengen fetge
d'un penjat!
El dicho nos anuncia que dieciséis jueces se comieron el
hígado de un horcado. ¡Setze jutges...!
Don
José pasó al Oriente Eterno el 26 de noviembre de 1962.
Requiem in Pace.